LA REGLA DE LAS 3Rs Y EL FUTURO.
La regla de las 3 R y algunos datos
Frente a la cultura de usar y tirar, hoy recordamos la
teoría de las 3 R. Una regla para reducir el volumen de residuos o basura
generada, reduciendo tu huella de carbono.
Esta regla debería estudiarse como la tabla de multiplicar.
Aunque es mucho más fácil ya que sólo tiene tres pasos: reducir, reutilizar y
reciclar.
Reducir
La más sencilla: no pierdas de vista los productos que
consumes y procura reducir (dentro de lo posible) la cantidad de residuos que
generas en casa. Se trata de reducir el consumo de los productos directos ya
que tiene una relación directa con los desperdicios, a la vez que también la
tiene con nuestro bolsillo. Es decir, disminuir la cantidad de recursos que
utilizamos por medio de otros hábitos y/o técnicas; por ejemplo no pedir bolsas
en los supermercados a menos que sea necesario, reducir el consumo de papel
etc.
Reutilizar
La mayoría de los materiales que usamos día a día pueden ser
reutilizados de alguna manera: imprimir el papel por los dos lados, reutilizar
la madera de tarimas, donar libros, aparatos eléctricos etc. Volver a utilizar
las cosas y darles la mayor utilidad posible antes de que llegue la hora de deshacernos
de ellas puede suponer además, un importante ahorro. Casi todo tiene un segundo
uso, y cuando lo empiezas a hacer te das cuenta de lo práctico que es.
Reciclar
Debe de ser la última opción si es que las otras dos R´s no
funcionaron o en su defecto, el reciclaje es inevitable. Es el paso final:
consigue que todos los residuos que has generado no caigan en saco roto,
consigan formar parte de otros productos y limitemos la huella que dejamos en
el medio ambiente.
El reciclaje es una manera de aprovechar los materiales, sin
embargo hay que recordar que al reciclar se gasta energía y se contamina al
reprocesar. La mayoría de todos los materiales que usamos pueden ser reciclados
y usados en otras aplicaciones; materiales como el vidrio, pueden reciclarse 40
veces por ejemplo. Es nuestro compromiso reciclar lo mayor posible y disminuir
la producción de basura.
Se calcula que cada persona en América Latina y el Caribe
genera casi 1 kilo de basura por día. Unos ratios similares a los que, por
ejemplo, se registran en España, donde se recogieron un total de 483,7
kilogramos de residuos urbanos por habitante en 2019, según la 'Estadística
sobre Recogida de Residuos Urbanos' del Instituto Nacional de Estadística (INE)
Según Naciones Unidas, cada año se recolecta en el mundo una
cantidad estimada de 11.200 millones de toneladas de residuos sólidos, mientras
que la desintegración de la proporción orgánica de estos residuos sólidos
contribuye aproximadamente al 5 % de las emisiones mundiales de gases de efecto
invernadero.
Si no se puede evitar el desecho, el reciclaje permite
ahorrar recursos de manera sustancial. Por cada tonelada de papel reciclado, se
pueden salvar 17 árboles y un 50 % de agua.
Reciclar también crea empleos: el sector del reciclaje da
trabajo a 12 millones de personas solo en Brasil, China y Estados Unidos.
Solo se ha reciclado un 9 % de todo el desecho del plástico
que se ha producido a lo largo de la historia. Aproximadamente un 12 % se ha
incinerado, mientras que el 79 % restante se ha acumulado en vertederos,
basureros o en el medio ambiente.
En el mundo, se compran un millón de botellas de plástico
cada minuto y se usan hasta 5 billones de bolsas de plástico de usar y tirar al
año a nivel global. En total, la mitad de todo el plástico producido se diseña
para usarlo una sola vez y, después, tirarlo.
Los desechos electrónicos que se generaron a nivel mundial
crecieron de 5,3 a 7,3 kilogramos per cápita al año entre 2010 y 2019. Mientras
tanto, el reciclaje ecológicamente racional de desechos electrónicos aumentó a
un ritmo mucho menor: de 0,8 a 1,3 kilogramos per cápita al año.
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